La Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza (FCFCN) celebró el cierre de una nueva versión del Diplomado en Restauración y Rehabilitación Ambiental Terrestre. La ceremonia marcó la culminación de un exigente proceso formativo que reunió a profesionales chilenos y extranjeros en torno al desafío de recuperar ecosistemas degradados.
El director del programa, el académico Prof. Juan Pablo Fuentes, encabezó la jornada finalizando el ciclo con una reflexión profunda sobre el rol de los nuevos especialistas.
“Este cierre, creo yo, no representa un punto final, sino más bien un punto de inflexión en la forma en que observamos, comprendemos y también actuamos frente a los ecosistemas degradados y particularmente a los procesos de degradación”, señaló Fuentes.
Una necesidad urgente
El diplomado se desarrolló en un contexto global de creciente presión sobre la biodiversidad y las funciones ecológicas esenciales, como el ciclo del agua y la captura de carbono. Alineado con la visión del Decano de la Facultad, Prof. Horacio Bown, quien fue parte de la ceremonia online y destacó que "existe un creciente interés por este tipo de especialidad. Hay muchos profesionales que han cambiado su línea de trabajo para centrarse en la restauración".
“La restauración y la rehabilitación ambiental no es una disciplina accesoria, sino una necesidad urgente. Vivimos en un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas naturales (..) frente a este escenario, este diplomado siempre ha buscado entregar fundamentos teóricos muy sólidos, pero también herramientas técnicas y prácticas”. destacó el académico Juan Pablo Fuentes.
El enfoque del curso se alejó de las "recetas" preestablecidas para centrarse en la toma de decisiones complejas. “Aquí no hablamos sólo de restaurar paisajes, sino de reconstruir procesos, de comprender umbrales de resiliencia, de reconocer ecosistemas de referencia, de diseñar intervenciones responsables y planificadas”, agregó el académico.
Visión Integral: Sociedad y Ecosistema
Uno de los sellos distintivos de esta versión fue su mirada sistémica, integrando variables ecológicas (suelo, clima, hidrología, fauna) con la dimensión humana. “No existe restauración viable si no se dialoga con las comunidades, también con los marcos normativos e institucionales y con las realidades productivas”, explicó Fuentes, destacando que el aprendizaje se consolidó mediante el diseño de proyectos aplicados a casos reales y desafiantes.
El Prof. Fuentes reconoció el esfuerzo de los estudiantes para compatibilizar la vida laboral y personal con la exigencia académica, así como el aporte de un cuerpo docente interdisciplinario y de especialistas invitados de diversas instituciones.
Para cerrar, el académico hizo un llamado a los egresados a incidir en la política pública y la gestión territorial: “La invitación es sumamente clara: que lo aprendido aquí no quede solo en un certificado, que por favor se transforme en un criterio técnico, en responsabilidad ética y en capacidad de incidir en proyectos y evaluaciones ambientales. La restauración ambiental, finalmente, en los tiempos que estamos viviendo, no admite mucha improvisación ni soluciones simplistas”.
