La Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile presentó la memoria de título del ingeniero forestal Sebastián Ignacio Poblete Manzano, titulada "Análisis del uso del espacio del pudú (Pudu puda (Molina 1782)) en el Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins para orientar acciones de conservación", investigación guiada por el académico Benito A. González, Ingeniero Agrónomo y Doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias. La comisión evaluadora estuvo integrada por las académicas Paulette Naulin y Nélida Villaseñor, y el académico Cristián Estades.
El estudio se realizó en el Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins, ubicado en la provincia de Palena, Región de Los Lagos, un área de aproximadamente 402.000 hectáreas que alberga ecosistemas prácticamente prístinos y una alta diversidad de formaciones vegetacionales, entre las que destacan los bosques siempreverdes, alerces, ciprés de las guaitecas y lenga. La investigación se enmarca en análisis desarrollados en conjunto por la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la U. de Chile, junto a la Fundación Rewilding Chile, la Corporación Nacional Forestales (CONAF) y Panthera.
Metodología: 92 cámaras trampa y 888 eventos independientes
Para llevar a cabo la investigación, se instalaron 92 cámaras trampa modelo Browning Strike Force Pro-XD, distribuidas a lo largo del parque con una separación de entre 500 y 1.000 metros entre cada una. Los equipos se mantuvieron operativos las 24 horas del día entre agosto de 2021 y enero de 2023, registrando un total de 888 eventos independientes (EI) de pudú en 455 días-trampa efectivos. Las imágenes fueron analizadas para determinar el patrón de actividad diaria, las variables de paisaje asociadas a la presencia de la especie, los eventos fenológicos de su historia de vida y las relaciones inter e intraespecíficas del animal.
Para el análisis estadístico del patrón de actividad se utilizó el software RStudio con los paquetes circular y camtrapR, mientras que las variables de paisaje fueron evaluadas mediante modelos lineales generalizados de tipo binomial negativo y procesadas con QGIS 3.14.
Un cérvido de hábitos nocturnos y estratega frente a los depredadores
Uno de los hallazgos centrales de la investigación fue la confirmación del patrón de actividad predominantemente nocturno del pudú en el Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins. La mayor concentración de registros se produjo alrededor de la medianoche, con variaciones estacionales: en primavera, verano y otoño la actividad media se registró en torno a las 23:00 horas, mientras que en invierno se desplazó hacia la 01:00 AM. Este comportamiento se interpretó como una estrategia de evasión frente a su principal depredador, el puma (Puma concolor), cuya actividad tiende a ser más diurna.
La mayor parte de los registros correspondió a la primavera de 2021, con 364 eventos independientes, equivalentes al 40% del total, seguida del verano de 2022 con 307 EI (34%) y el otoño de 2022 con 239 EI (26%).
Preferencia por los bosques de ciprés de las guaitecas
El análisis de las variables de paisaje reveló una relación positiva y estadísticamente significativa entre la presencia del pudú y los bosques de ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum), formaciones que en el parque se desarrollan principalmente en las zonas bajas, planas y de mal drenaje, donde la vegetación arbustiva disponible como cobertura y alimento resulta especialmente adecuada para la especie. Asimismo, se identificó una relación negativa con la distancia a los caminos: a menor distancia, mayor presencia de pudú, lo que puede deberse a los cambios en el microclima asociados a los bordes de camino y a la mayor disponibilidad de partes vegetales menos lignificadas que el animal consume.
13 comportamientos registrados del pudú
A partir del análisis de las imágenes, se identificaron 13 conductas diferentes en estado silvestre. Las más frecuentes fueron caminar, comer, estar en alerta y olfatear, sin diferencias significativas entre estaciones. Entre las conductas menos frecuentes se registraron correr, olfatear la cámara, acicalarse, sacudir la cabeza, orinar, escarbar y beber. La única conducta no observada fue el descanso.
El estudio también documentó patrones estacionales en la condición del pelaje y el desarrollo de las astas en machos. El recambio de pelaje ocurrió en primavera y verano, mientras que el crecimiento de las astas comenzó en septiembre con felpa, se completó hacia enero con astas desnudas, y el desprendimiento de estas se registró a partir de julio. En cuanto a las relaciones intraespecíficas, el pudú se observó mayoritariamente solitario durante el año, aunque entre febrero y mayo se avistaron individuos en pareja, coincidiendo con la época de celo. Los cervatillos acompañaron a sus madres entre diciembre y marzo, periodo en que se documentó un evento de amamantamiento.
Un descubrimiento inédito entre el chucao y el pudú
Uno de los aportes más destacados de la investigación fue el registro por primera vez de una interacción interespecífica entre el chucao (Scelorchilus rubecula) y el pudú: el ave fue captada posada sobre el lomo del cérvido, extrayendo pelo de su pelaje para la posible construcción de su nido. Este comportamiento, denominado cleptotriquia, no se ve afectado negativamente por el pudú, ya que el pelo extraído corresponde al sobrante del proceso de muda, lo que sugiere una posible interacción de beneficio mutuo entre ambas especies.
La investigación identificó cuatro amenazas principales para el pudú dentro del Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins: el ingreso de ganado doméstico desde predios colindantes, los atropellos de fauna en los caminos interiores y la Carretera Austral, la presencia de perros sin control en sectores aledaños al parque y la extracción ilegal de nalca (Gunnera tinctoria), planta que constituye una fuente de alimento relevante para la especie.
Frente a estos problemas, el estudio propuso un conjunto de medidas concretas: reforzar los cercos perimetrales e instalar señalética que delimite claramente el parque; implementar señaléticas viales de la campaña "Lento por la Fauna" en los tramos más críticos; desarrollar campañas de educación ambiental y tenencia responsable de mascotas en coordinación con la Municipalidad de Chaitén y el SAG; y fortalecer la fiscalización frente a la extracción ilegal de flora nativa, en el marco de las leyes SNASPE, de Bosque Nativo y del recientemente creado Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
